Publicado el 6 ago. 2014
martes, 14 de junio de 2016
viernes, 10 de junio de 2016
Rosas Azules ( Una Leyenda)
Cuenta la leyenda, que un rico comerciante alentado por una fiel sirvienta, de los amores de Elisa su unica hija, hacia Roberto el hijo del panadero del pueblo,envio a la muchacha a la casa de unos parientes. Alertando a los mismos de que cualquier nota o carta que intentase enviar que no fuese dirigida a el , fuese destruida sin que ella lo supiese.
La Muchacha partio una tormentosa noche, despues de haberse jurado horas antes amor eterno con Roberto, y prometiendo escribirse diariamente, puesto que desconocia el tiempo que habria de pasar en casa de sus parientes.
Una semana mas tarde de la partida de Elisa, el padre empezo a divulgar rumores sobre una relacion de su hija con el hijo de unos viejos amigos de la familia. Destrozado el pobre Roberto y con la imposibilidad de poder descubrir la verdad, partio del pais en busca de fortuna y con la esperanza de olvidar a la unica mujer que habia amado.
Mientras tanto la enamorada Elisa seguia escribiendo diariamente a su dulce amor, desconociendo que sus cartas eran destruidas a las pocas horas. Extrañada de no recibir correo de Roberto, envio una carta a su padre, pidiendole que la dejase regresar a casa.
Unos meses mas tarde, Elisa feliz y enamorada volvia a su hogar. Espero durante unos dias a que Roberto hiciese aparicion por los jardines de la villa, pero su amor no venia. Extrañada por la ausencia de Roberto, Elisa pregunto inocentemente a su padre por las buenas nuevas del pueblo. El padre comenzo detallando las buenas ventas de sus productos, los viajes que habia realizado en su ausencia, y los muchos de regalos que la esperaban en la bodega. Luego le realto los acontecimientos principales que habian acontecido en el pueblo, la boda del hijo del alcalde, la muerte del zapatero, la llegada la mundo del hijo del tabernero, y por ultimo que el joven Roberto habia marchado del pueblo en busca de fortuna, y que por lo que comentaban los lugareños, habia conocido a una muchacha, y se habia casado.
Cuando Elisa escucho que su amado Roberto se habia casado creyo morir, la pena se instalo en su mirada y ocultando las lagrimas a los ojos de su padre, marcho a la alcoba, donde dio rienda suelta a su dolor.
Pasaron los dias, y Elisa empeoraba, se negaba a comer, e incluso a pasear por el jardin, encerrada en la alcoba dia tras dia, sin mas contacto con el mundo que las visitas de su padre para preocuparse cada dia un poco mas por el estado de su hija. viendo que el dolor la estaba matando, decidio ir en busca del joven y consentir los amorios de ambos, pero la vida a veces da giros insopechados, y cuando hallo al joven Roberto, en verdad se hallaba casado y muy bien situado economicamente. Roto de dolor por haberle causado tal afliccion a su dulce hija volvio al hogar, con muchos regalos para la joven, pensando que estos alegrarian el corazon de la misma. Pero ni los regalos, ni las joyas o vestidos, hicieron que Elisa volviera a sonreir.
Unos dias mas tarde la joven cayo enferma, el padre mando llamar a los mejores medicos de la provincia, pero ninguno hallaba la causa del mal que consumia a la joven. Desesperado el padre mando llamar a los mas ilustres, pero tampoco estos daban con la causa de su mal.
Atormentado con la idea de que Elisa moria por su culpa, el padre partio hacia lugares lejanos, con la esperanza de encontrar un remedio para el mal de Elisa. Y en una recondita isla, un anciano del lugar despues de escuchar la historia del comerciante sobre al enfermedad de su hija, le respondio: "Su hija parece que sufre de pena de amor, y si no consigue que olvide a ese joven, esta pena la destruira"
-Eso quisiera- contesto el atormentado padre - pero por mas que hago no consigo ni una minima sonrisa, sus ojos estas muertos, es como si no viesen el presente. Elisa vive en un mundo al cual yo no puedo acceder.
- Vaya al monasterio de la colina, cuente su historia al abad y este le dara un remedio- contesto el anciano
Sin pensarlo dos veces el padre emprendio el camino hacia el monasterio, y una vez alli, pidio audiencia con el abad del mismo. Este despues de escuchar el relato, le pidio que le acompañara hasta el jardin. Pasearon por los hermosos jardines en silencio, hasta que se detuvieron frente a un hermoso rosal, de rosas azules. el abad con mucha ternura corto una de las hermosas rosas y se la entrego al comerciante. - Regalele esta rosa a su hija - dijo- cuando respire el perfume de la rosa el dolor que habita en su corazon desaparecera.
- ¿El perfume de la rosa? -pregunto extrañado el padre.
- Si - Esta hermosa y extraña rosa es conocida por la Flor del Olvido, y solo actua sobre aquellos que en verdad han amado mas que a su vida misma. No pierda mas tiempo aqui, y corra hacia Elisa cada segundo que pasa es vital para ella.
El padre partio de inmediato hacia su hogar. Al llegar al mismo, se encontro a toda la servidumbre cabizbaja y llorosa, pensando que ya era demasiado tarde, y con el corazon destrozado, subio hacia la alcoba de Elisa, encontrandola postrada en la cama, con la cara palida como de cera, y hermosa como un lirio. Arrodillado a su lado lloro desconsolado, inclinandose ante ella para depositar un beso en su frente, noto la calidez de una entrecortada y lenta respiracion. alegrado por la idea de que Elisa aun vivia, cogio la rosa, y la acerco a su nariz, y a medida en que la joven iva respirando la fragancia de la rosa, el color volvia a sus mejillas, mientras el de la hermosa rosa desaparecia, hasta volverse negra.
Elisa abrio los hermosos ojos verdes, y sonriendo a su padre le beso. No recordaba nada de su pasado amoroso, volvia a ser la traviesa chiquilla llena de vida que hacia las delicias de su padre.

DERECHOS DE AUTOR
La Muchacha partio una tormentosa noche, despues de haberse jurado horas antes amor eterno con Roberto, y prometiendo escribirse diariamente, puesto que desconocia el tiempo que habria de pasar en casa de sus parientes.
Una semana mas tarde de la partida de Elisa, el padre empezo a divulgar rumores sobre una relacion de su hija con el hijo de unos viejos amigos de la familia. Destrozado el pobre Roberto y con la imposibilidad de poder descubrir la verdad, partio del pais en busca de fortuna y con la esperanza de olvidar a la unica mujer que habia amado.
Mientras tanto la enamorada Elisa seguia escribiendo diariamente a su dulce amor, desconociendo que sus cartas eran destruidas a las pocas horas. Extrañada de no recibir correo de Roberto, envio una carta a su padre, pidiendole que la dejase regresar a casa.
Unos meses mas tarde, Elisa feliz y enamorada volvia a su hogar. Espero durante unos dias a que Roberto hiciese aparicion por los jardines de la villa, pero su amor no venia. Extrañada por la ausencia de Roberto, Elisa pregunto inocentemente a su padre por las buenas nuevas del pueblo. El padre comenzo detallando las buenas ventas de sus productos, los viajes que habia realizado en su ausencia, y los muchos de regalos que la esperaban en la bodega. Luego le realto los acontecimientos principales que habian acontecido en el pueblo, la boda del hijo del alcalde, la muerte del zapatero, la llegada la mundo del hijo del tabernero, y por ultimo que el joven Roberto habia marchado del pueblo en busca de fortuna, y que por lo que comentaban los lugareños, habia conocido a una muchacha, y se habia casado.
Cuando Elisa escucho que su amado Roberto se habia casado creyo morir, la pena se instalo en su mirada y ocultando las lagrimas a los ojos de su padre, marcho a la alcoba, donde dio rienda suelta a su dolor.
Pasaron los dias, y Elisa empeoraba, se negaba a comer, e incluso a pasear por el jardin, encerrada en la alcoba dia tras dia, sin mas contacto con el mundo que las visitas de su padre para preocuparse cada dia un poco mas por el estado de su hija. viendo que el dolor la estaba matando, decidio ir en busca del joven y consentir los amorios de ambos, pero la vida a veces da giros insopechados, y cuando hallo al joven Roberto, en verdad se hallaba casado y muy bien situado economicamente. Roto de dolor por haberle causado tal afliccion a su dulce hija volvio al hogar, con muchos regalos para la joven, pensando que estos alegrarian el corazon de la misma. Pero ni los regalos, ni las joyas o vestidos, hicieron que Elisa volviera a sonreir.
Unos dias mas tarde la joven cayo enferma, el padre mando llamar a los mejores medicos de la provincia, pero ninguno hallaba la causa del mal que consumia a la joven. Desesperado el padre mando llamar a los mas ilustres, pero tampoco estos daban con la causa de su mal.
Atormentado con la idea de que Elisa moria por su culpa, el padre partio hacia lugares lejanos, con la esperanza de encontrar un remedio para el mal de Elisa. Y en una recondita isla, un anciano del lugar despues de escuchar la historia del comerciante sobre al enfermedad de su hija, le respondio: "Su hija parece que sufre de pena de amor, y si no consigue que olvide a ese joven, esta pena la destruira"
-Eso quisiera- contesto el atormentado padre - pero por mas que hago no consigo ni una minima sonrisa, sus ojos estas muertos, es como si no viesen el presente. Elisa vive en un mundo al cual yo no puedo acceder.
- Vaya al monasterio de la colina, cuente su historia al abad y este le dara un remedio- contesto el anciano
Sin pensarlo dos veces el padre emprendio el camino hacia el monasterio, y una vez alli, pidio audiencia con el abad del mismo. Este despues de escuchar el relato, le pidio que le acompañara hasta el jardin. Pasearon por los hermosos jardines en silencio, hasta que se detuvieron frente a un hermoso rosal, de rosas azules. el abad con mucha ternura corto una de las hermosas rosas y se la entrego al comerciante. - Regalele esta rosa a su hija - dijo- cuando respire el perfume de la rosa el dolor que habita en su corazon desaparecera.
- ¿El perfume de la rosa? -pregunto extrañado el padre.
- Si - Esta hermosa y extraña rosa es conocida por la Flor del Olvido, y solo actua sobre aquellos que en verdad han amado mas que a su vida misma. No pierda mas tiempo aqui, y corra hacia Elisa cada segundo que pasa es vital para ella.
El padre partio de inmediato hacia su hogar. Al llegar al mismo, se encontro a toda la servidumbre cabizbaja y llorosa, pensando que ya era demasiado tarde, y con el corazon destrozado, subio hacia la alcoba de Elisa, encontrandola postrada en la cama, con la cara palida como de cera, y hermosa como un lirio. Arrodillado a su lado lloro desconsolado, inclinandose ante ella para depositar un beso en su frente, noto la calidez de una entrecortada y lenta respiracion. alegrado por la idea de que Elisa aun vivia, cogio la rosa, y la acerco a su nariz, y a medida en que la joven iva respirando la fragancia de la rosa, el color volvia a sus mejillas, mientras el de la hermosa rosa desaparecia, hasta volverse negra.
Elisa abrio los hermosos ojos verdes, y sonriendo a su padre le beso. No recordaba nada de su pasado amoroso, volvia a ser la traviesa chiquilla llena de vida que hacia las delicias de su padre.

DERECHOS DE AUTOR
lunes, 30 de mayo de 2016
"El justo medio entre dos sentimientos viciosos, que son la temeridad y la cobardía. En la temeridad se actúa con excesiva confianza ante los peligros, corriendo demasiados riesgos, mientras que en la cobardía se peca por exceso de miedo ante esos mismos peligros. Pero el valor no cae en estos extremos, porque es la capacidad humana de actuar frente a los posibles o seguros peligros aunque se tenga miedo, y sin caer en falsas expectativas acerca de la consecución del fin que se propone. La acción debe estar fundamentada en un cálculo racional de la factibilidad del fin."
- Aristóteles.
- Aristóteles.
martes, 10 de mayo de 2016
lunes, 9 de mayo de 2016
jueves, 21 de abril de 2016
viernes, 8 de abril de 2016
jueves, 7 de abril de 2016
miércoles, 6 de abril de 2016
02/04/2016 - 06/04/2016
Tal vez
Porta
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Tal vez
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Subido el 2 feb. 2011
esta es una bna cancion de porta q creo q me identifica muy bn disfrutenla....
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lunes, 4 de abril de 2016
domingo, 3 de abril de 2016
sábado, 2 de abril de 2016
DE QUÉ HABLAMOS CUÁNDO
HABLAMOS DE AMOR
(1981) What We Talk About When We Talk About Love4 Belvedere "Gazebo"
Por la mañana me echa Teacher’s en la barriga y lo apura a lametones. Y esa misma tarde trata de tirarse por la ventana. Yo digo: —Holly, esto no puede seguir así. Esto tiene que acabar. Estamos sentados en el sofá de una de las suites de arriba. Había muchas habitaciones libres para elegir. Pero necesitábamos una suite, espacio donde poder movernos y poder charlar. Así que aquella mañana cerramos la oficina del motel y subimos a una suite. Ella corrobora: —Duane, esto me está matando. Bebemos Teacher’s con agua y hielo. Entre la mañana y la tarde hemos dormido un poco. Y luego se ha levantado de la cama y amenazado con tirarse por la ventana en ropa interior. He tenido que agarrarla. Sólo es el segundo piso. Pero aun así. —Estoy harta —confiesa—. No lo aguanto más. Se pone la mano en la mejilla y cierra los ojos. Mueve la cabeza de un lado para otro y emite como un zumbido. Me siento morir viéndola en ese estado. —¿Qué es lo que no aguantas? —pregunto, aunque naturalmente sé a lo que se refiere. —No tengo por qué explicártelo otra vez con pelos y señales — responde — He perdido el control. He perdido la dignidad. Antes era una mujer orgullosa de mí misma. Es una mujer atractiva de poco más de treinta años. Es alta y tiene el pelo negro y largo, y ojos verdes. La única mujer de ojos verdes que he conocido en toda mi vida. Antes, en otros tiempos, solía decirle cosas sobre sus ojos verdes, y ella me decía que gracias a ellos tenía la certeza de que estaba destinada a algo especial. ¡Si lo sabría yo! Me siento horriblemente mal entre unas cosas y las otras. 4 «WHAT WE TALK ABOUT WHEN WE TALK ABOUT LOVE» (1974-81): “Why Don’t You Dance?”, “Viewfinder”, “Mr. Coffee and Mr. Fixit”, “Gazebo”, I Could See the Smallest Things”, “Sacks”, “The Bath”, “Tell the Women We’re Going”, “After the Denim”, “So Much Water So Close to Home”, “The Third Thing That Killed My Father Off”, “A Serious Talk”, “The Calm”, “Popular Mechanics”, “Everything Stuck to Him”, “What We Talk About When We Talk About Love”, “One More Thing” Me llega el timbre del teléfono que suena en la oficina. Ha estado sonabdo a ratos durante todo el día. Lo oía incluso cuando estaba dormitando. Abría los ojos y miraba al techo y lo oía sonar y me asombraba de lo que nos estaba pasando. Pero quizás adonde debería mirar es al suelo. —Tengo el corazón destrozado — declara—. Se me ha vuelto de piedra. No valgo nada. Eso es lo peor de todo, que ya no valgo nada. —Holly —protesto. Cuando al principio nos mudamos al motel y nos hicimos cargo de la gerencia, pensamos que habíamos salido del apuro. Alojamiento y servicios gratis, y trescientos al mes. Era bastante chollo. Holly se encargaba de la contabilidad. Era buena con los números, y casi siempre era ella quien alquilaba las habitaciones. Le gustaba la gente, y a la gente le gustaba ella. Yo me cuidaba de los jardines, cortaba el césped y arrancaba las malas hierbas, mantenía limpia la piscina, hacía pequeñas reparaciones. Todo fue bien el primer año. Yo tenía otro empleo nocturno, y salíamos adelante. Teníamos planes. Hasta que una mañana... No sé. Acababa de poner unos azulejos en el baño de una de las habitaciones cuando entró a limpiar la mexicana. Era Holly quien la había contratado. En realidad no puedo decir que me hubiera fijado antes en aquella poquita cosa, aunque sí es cierto que hablábamos cuando nos veíamos. Me llamaba — ecuerdo— Mister. En fin, las cosas. Así que a partir de aquella mañana empecé a fijarme en ella. Era una cosita menuda y pulcra con unos bonitos dientes blancos. Solía mirarle la boca. Empezó a tutearme. Una mañana estaba yo colocando una arandela en un grifo de un baño cuando entró ella y puso la televisión como suelen hacer siempre las chicas de la limpieza. Mientras limpian, quiero decir. Dejé lo que estaba haciendo y salí del cuarto de baño. Al verme se sorprendió. Sonrió y pronunció mi nombre. Y al poco de pronunciarlo nos tumbamos en la cama. —Holly, sigues siendo una mujer digna —le aseguro—. Sigues siendo de lo mejor. Venga, Holly... Ella sacude la cabeza. —Algo ha muerto en mí —anuncia—. Le ha llevado tiempo, pero ha muerto. Has matado algo; es igual que si lo hubieras partido con un hacha. Ahora todo se ha ido al traste. Se acaba la copa. Luego empieza a llorar. Intento abrazarla. Pero inútilmente. Echo hielo en las copas y me pongo a mirar por la ventana. Dos coches con matrícula de otro estado están aparcados frente a la recepción; los conductores están junto a la puerta de la oficina, charlando. Uno de ellos acaba de decirle algo al otro, y mira hacia las habitaciones y se manosea la barbilla. También hay una mujer; tiene la cara pegada al cristal, hace pantalla sobre los ojos con la mano y mira al interior. Intenta abrir la puerta. El teléfono de abajo empieza a sonar. —Hasta cuando hacíamos el amor hace un rato estabas pensando en ella —me acusa Holly—. Me hace daño, Duane. Coge la copa que le alargo. —Holly —empiezo. —Es cierto, Duane —insiste ella—. No discutas conmigo. Se pasea de un lado a otro de la habitación, en bragas y sostén, con el vaso en la mano. Añade: —Te has puesto al margen del matrimonio. Es la confianza lo que has matado. Me pongo de rodillas y empiezo a suplicar. Pero estoy pensando en Juanita. Es horrible. No sé lo que va a ser de mí, o de quien sea en este mundo. Protesto: —Holly, cariño. Te quiero. Allá abajo alguien se apoya sobre el claxon, hace una pausa, vuelve a apoyarse. Holly se seca los ojos. Me pide: —Prepárame una copa. Esta está aguada. Deja que toquen sis jodidas bocinas. Me la sopla. Me largaré a Nevada. —No te vayas a Nevada — suplico . Estás diciendo tonterías. —No digo tonterías. No es ninguna tontería irse a Nevada. Tú puedes quedarte aquí con tu chica de la limpieza. Yo me voy a Nevada. O eso, o me mato. —¡Holly! —¡Ni Holly ni nada! Se sienta en el sofá y sube las rodillas hasta pegarlas a la barbilla. —Ponme otro trago, hijo de perra — exige. Y sigue —: Que les den por el culo a esos bocineros. Que se vayan a hacer sus marranadas al otro motel. ¿No es allí donde ahora trabaja tu mujer de la limpieza? ¡Ponme otro trago, hijo de perra! Aprieta los labios Y me dedica esa mirada especial. La bebida es algo extraño. Cuando miro hacia atrás y pienso en ello, veo que todas las decisiones importantes las hemos tomado mientras bebíamos. Hasta cuando hablábamos de la necesidad de beber menos: nos sentábamos en la mesa de la cocina o en la de picnic de afuera con un cartón de seis latas o una botella de whisky. Cuando pensábamos instalarnos aquí, estuvimos un par de noches bebiendo mientras sopesábamos los pros y los contras. Sirvo lo que queda de Teacher’s en los vasos y pongo cubitos de hielo y unos chorritos de agua. Holly se levanta del sofá y se echa en la cama. Pregunta: —¿Lo has hecho con ella en esta cama? No tengo nada que decir. Dentro de mí noto que no tengo palabras. Le alargo el vaso y me siento en la silla. Apuro mi copa y pienso que ya nunca será lo mismo. —¿Duane? —¿Holly? Mi corazón late más despacio. Espero. Holly era mi verdadero amor. Lo de Juanita era cinco días a la semana, entre las diez y las once. Lo hacíamos en cualquiera de los cuartos que estuviera limpiando. Yo entraba donde ella estaba trabajando y cerraba la puerta a mi espalda. Pero la mayoría de las veces era en la 11. La 11 era nuestra habitación de la suerte. Eramos muy cariñosos el uno con el otro. Pero rápidos. Era estupendo. Creo que Holly quizá podría haberlo soportado. Creo que lo que tenía que haber hecho era intentarlo de verdad. Yo, por mi parte, conservaba mi empleo nocturno. Hasta un mono era capaz de hacer ese trabajo. Pero las cosas comenzaron a empeorar vertiginosamente. Nos faltaban fuerzas para seguir, así de simple. Dejé de limpiar la piscina. Se llenó de un légamo verde y los clientes ya no pudieron usarla. Ya no arreglé más grifos ni puse más azulejos ni hice más retoques de pintura. Bien, la verdad es que estábamos empinando el codo a conciencia. Si bebes en serio, la bebida exige una gran cantidad de tiempo y de esfuerzo. Holly tampoco registraba a los huéspedes como es debido. O les cobraba demasiado o cobraba menos de la cuenta. A veces ponía a tres personas en un cuarto con una sola cama, y otras a una sola persona en donde la cama era enorme. Había quejas, cómo no, y a veces hasta hubo gritos. La gente liaba sus bártulos y se iba a otra parte. Y lo siguiente fue una carta de la dirección de la empresa. Y luego otra, certificada. Hay llamadas telefónicas. Alguien va a venir de la ciudad. Pero hemos dejado de preocuparnos: las cosas están así. Sabíamos que nuestros días estaban contados. Habíamos echado a perder nuestras vidas y nos estábamos preparando para recibir la sacudida. Holly es una mujer inteligente. Fue la primera en saberlo. Entonces, aquel sábado por la mañana, nos despertamos después de pasarnos una noche dándole vueltas a la situación. Abrimos los ojos y nos volvimos para miramos el uno al otro. Los dos lo sabíamos, desde entonces. Habíamos llegado al final de algo, y la cuestión era encontrar. El modo de empezar otra vez. Nos levantamos y nos vestimos, tomamos café y decidimos discutirlo. Sin que nada nos interrumpiera. Ni el teléfono ni los clientes. Fue entonces cuando eché mano del Teacher’s. Cerramos con llave y nos subimos aquí, con hielo, vasos, botellas. Antes que nada vimos la televisión en color y retozamos un poco y dejamos que el teléfono sonara abajo. Para comer, fuimos a sacar de la máquina patatas fritas al queso. Teníamos esa extraña sensación de que, ahora que nos dábamos cuenta de que ya había sucedido todo, podía suceder cualquier cosa. —¿Y cuando éramos unos chiquillos, antes de casarnos? —pregunta Holly—. ¿Cuando teníamos grandes planes y esperanzas? ¿Recuerdas? Estaba sentada en la cama, abrazándose las rodillas y sosteniendo el vaso. —Lo recuerdo, Holly. —No fuiste el primero, ¿sabes? El primero fue Wyatt. Figúrate. Wyatt. Y tú te llamas Duane. Wyatt y Duane. Quién sabe lo que me estaba perdiendo durante aquellos años... Tú lo eras todo para mi, como en la canción. Digo: —Eres una mujer maravillosa, Holly. Sé que has tenido oportunidades. —¡Pero no aproveché las de esta clase —se lamenta—. No era capaz de salirme del matrimonio. —Holly, por favor —corto—. Basta ya, cariño. Dejemos de torturarnos. ¿Qué crees que podríamos hacer ahora? —Escucha — dice—. ¿Recuerdas aquella vez que llegamos a una vieja granja, más allá de Yakima, pasado Terrace Heights, cuando recorríamos en coche los alrededores, y estuvimos en aquel pequeño camino de tierra y hacia calor y había mucho polvo? ¿Recuerdas que seguimos y que llegamos a aquella casa vieja y preguntaste si nos podían dar un poco de agua? ¿Nos imaginas a los dos haciéndolo ahora? ¿Ir a una casa a pedir un vaso de agua? "Aquellos viejos estarán ya muertos. Uno al lado del otro, por allí, en algún cementerio. ¿Recuerdas que nos dijeron que pasáramos a tomar pastel? ¿Y que luego nos enseñaron los alrededores? ¿Y que había un belvedere allá atrás, andando un trecho? ¿No era allá atrás, bajo unos árboles? Tenía un pequeño techo puntiagudo y se le había ido la pintura y sobre los escalones crecía maleza. Y la mujer contó que años antes, quiero decir muchos años atrás, solían ir tipos a tocar allí el domingo, y que la gente se sentaba a escuchar la música. Yo pensé que también nosotros estaríamos así cuando nos hiciéramos viejos. Con dignidad. Y en un sitio fijo. Y que la gente vendría a nuestra puerta. Así, de pronto, no sé qué decir. Luego se me ocurre: —Holly, también recordaremos todo esto un día. Diremos: ¿te acuerdas del motel con toda aquella mierda en la piscina? —pregunto—. ¿Comprendes lo que digo, Holly? Pero Holly sigue sentada allí en la cama con el vaso. Veo que no, que no entiende. Voy hasta la ventana y miro a través de la cortina. Alguien grita algo allá abajo y zarandea la puerta de la oficina. Me quedo donde estoy. Ruego para que Holly haga algún gesto. Ruego para que se me manifieste. Oigo como arranca un coche. Luego otro. Proyectan los faros sobre el edificio y, uno después de otro, se retiran y se sumergen en el tráfico. —Duane —dice Holly. También en esto tenía razón ella
(1981) What We Talk About When We Talk About Love4 Belvedere "Gazebo"
Por la mañana me echa Teacher’s en la barriga y lo apura a lametones. Y esa misma tarde trata de tirarse por la ventana. Yo digo: —Holly, esto no puede seguir así. Esto tiene que acabar. Estamos sentados en el sofá de una de las suites de arriba. Había muchas habitaciones libres para elegir. Pero necesitábamos una suite, espacio donde poder movernos y poder charlar. Así que aquella mañana cerramos la oficina del motel y subimos a una suite. Ella corrobora: —Duane, esto me está matando. Bebemos Teacher’s con agua y hielo. Entre la mañana y la tarde hemos dormido un poco. Y luego se ha levantado de la cama y amenazado con tirarse por la ventana en ropa interior. He tenido que agarrarla. Sólo es el segundo piso. Pero aun así. —Estoy harta —confiesa—. No lo aguanto más. Se pone la mano en la mejilla y cierra los ojos. Mueve la cabeza de un lado para otro y emite como un zumbido. Me siento morir viéndola en ese estado. —¿Qué es lo que no aguantas? —pregunto, aunque naturalmente sé a lo que se refiere. —No tengo por qué explicártelo otra vez con pelos y señales — responde — He perdido el control. He perdido la dignidad. Antes era una mujer orgullosa de mí misma. Es una mujer atractiva de poco más de treinta años. Es alta y tiene el pelo negro y largo, y ojos verdes. La única mujer de ojos verdes que he conocido en toda mi vida. Antes, en otros tiempos, solía decirle cosas sobre sus ojos verdes, y ella me decía que gracias a ellos tenía la certeza de que estaba destinada a algo especial. ¡Si lo sabría yo! Me siento horriblemente mal entre unas cosas y las otras. 4 «WHAT WE TALK ABOUT WHEN WE TALK ABOUT LOVE» (1974-81): “Why Don’t You Dance?”, “Viewfinder”, “Mr. Coffee and Mr. Fixit”, “Gazebo”, I Could See the Smallest Things”, “Sacks”, “The Bath”, “Tell the Women We’re Going”, “After the Denim”, “So Much Water So Close to Home”, “The Third Thing That Killed My Father Off”, “A Serious Talk”, “The Calm”, “Popular Mechanics”, “Everything Stuck to Him”, “What We Talk About When We Talk About Love”, “One More Thing” Me llega el timbre del teléfono que suena en la oficina. Ha estado sonabdo a ratos durante todo el día. Lo oía incluso cuando estaba dormitando. Abría los ojos y miraba al techo y lo oía sonar y me asombraba de lo que nos estaba pasando. Pero quizás adonde debería mirar es al suelo. —Tengo el corazón destrozado — declara—. Se me ha vuelto de piedra. No valgo nada. Eso es lo peor de todo, que ya no valgo nada. —Holly —protesto. Cuando al principio nos mudamos al motel y nos hicimos cargo de la gerencia, pensamos que habíamos salido del apuro. Alojamiento y servicios gratis, y trescientos al mes. Era bastante chollo. Holly se encargaba de la contabilidad. Era buena con los números, y casi siempre era ella quien alquilaba las habitaciones. Le gustaba la gente, y a la gente le gustaba ella. Yo me cuidaba de los jardines, cortaba el césped y arrancaba las malas hierbas, mantenía limpia la piscina, hacía pequeñas reparaciones. Todo fue bien el primer año. Yo tenía otro empleo nocturno, y salíamos adelante. Teníamos planes. Hasta que una mañana... No sé. Acababa de poner unos azulejos en el baño de una de las habitaciones cuando entró a limpiar la mexicana. Era Holly quien la había contratado. En realidad no puedo decir que me hubiera fijado antes en aquella poquita cosa, aunque sí es cierto que hablábamos cuando nos veíamos. Me llamaba — ecuerdo— Mister. En fin, las cosas. Así que a partir de aquella mañana empecé a fijarme en ella. Era una cosita menuda y pulcra con unos bonitos dientes blancos. Solía mirarle la boca. Empezó a tutearme. Una mañana estaba yo colocando una arandela en un grifo de un baño cuando entró ella y puso la televisión como suelen hacer siempre las chicas de la limpieza. Mientras limpian, quiero decir. Dejé lo que estaba haciendo y salí del cuarto de baño. Al verme se sorprendió. Sonrió y pronunció mi nombre. Y al poco de pronunciarlo nos tumbamos en la cama. —Holly, sigues siendo una mujer digna —le aseguro—. Sigues siendo de lo mejor. Venga, Holly... Ella sacude la cabeza. —Algo ha muerto en mí —anuncia—. Le ha llevado tiempo, pero ha muerto. Has matado algo; es igual que si lo hubieras partido con un hacha. Ahora todo se ha ido al traste. Se acaba la copa. Luego empieza a llorar. Intento abrazarla. Pero inútilmente. Echo hielo en las copas y me pongo a mirar por la ventana. Dos coches con matrícula de otro estado están aparcados frente a la recepción; los conductores están junto a la puerta de la oficina, charlando. Uno de ellos acaba de decirle algo al otro, y mira hacia las habitaciones y se manosea la barbilla. También hay una mujer; tiene la cara pegada al cristal, hace pantalla sobre los ojos con la mano y mira al interior. Intenta abrir la puerta. El teléfono de abajo empieza a sonar. —Hasta cuando hacíamos el amor hace un rato estabas pensando en ella —me acusa Holly—. Me hace daño, Duane. Coge la copa que le alargo. —Holly —empiezo. —Es cierto, Duane —insiste ella—. No discutas conmigo. Se pasea de un lado a otro de la habitación, en bragas y sostén, con el vaso en la mano. Añade: —Te has puesto al margen del matrimonio. Es la confianza lo que has matado. Me pongo de rodillas y empiezo a suplicar. Pero estoy pensando en Juanita. Es horrible. No sé lo que va a ser de mí, o de quien sea en este mundo. Protesto: —Holly, cariño. Te quiero. Allá abajo alguien se apoya sobre el claxon, hace una pausa, vuelve a apoyarse. Holly se seca los ojos. Me pide: —Prepárame una copa. Esta está aguada. Deja que toquen sis jodidas bocinas. Me la sopla. Me largaré a Nevada. —No te vayas a Nevada — suplico . Estás diciendo tonterías. —No digo tonterías. No es ninguna tontería irse a Nevada. Tú puedes quedarte aquí con tu chica de la limpieza. Yo me voy a Nevada. O eso, o me mato. —¡Holly! —¡Ni Holly ni nada! Se sienta en el sofá y sube las rodillas hasta pegarlas a la barbilla. —Ponme otro trago, hijo de perra — exige. Y sigue —: Que les den por el culo a esos bocineros. Que se vayan a hacer sus marranadas al otro motel. ¿No es allí donde ahora trabaja tu mujer de la limpieza? ¡Ponme otro trago, hijo de perra! Aprieta los labios Y me dedica esa mirada especial. La bebida es algo extraño. Cuando miro hacia atrás y pienso en ello, veo que todas las decisiones importantes las hemos tomado mientras bebíamos. Hasta cuando hablábamos de la necesidad de beber menos: nos sentábamos en la mesa de la cocina o en la de picnic de afuera con un cartón de seis latas o una botella de whisky. Cuando pensábamos instalarnos aquí, estuvimos un par de noches bebiendo mientras sopesábamos los pros y los contras. Sirvo lo que queda de Teacher’s en los vasos y pongo cubitos de hielo y unos chorritos de agua. Holly se levanta del sofá y se echa en la cama. Pregunta: —¿Lo has hecho con ella en esta cama? No tengo nada que decir. Dentro de mí noto que no tengo palabras. Le alargo el vaso y me siento en la silla. Apuro mi copa y pienso que ya nunca será lo mismo. —¿Duane? —¿Holly? Mi corazón late más despacio. Espero. Holly era mi verdadero amor. Lo de Juanita era cinco días a la semana, entre las diez y las once. Lo hacíamos en cualquiera de los cuartos que estuviera limpiando. Yo entraba donde ella estaba trabajando y cerraba la puerta a mi espalda. Pero la mayoría de las veces era en la 11. La 11 era nuestra habitación de la suerte. Eramos muy cariñosos el uno con el otro. Pero rápidos. Era estupendo. Creo que Holly quizá podría haberlo soportado. Creo que lo que tenía que haber hecho era intentarlo de verdad. Yo, por mi parte, conservaba mi empleo nocturno. Hasta un mono era capaz de hacer ese trabajo. Pero las cosas comenzaron a empeorar vertiginosamente. Nos faltaban fuerzas para seguir, así de simple. Dejé de limpiar la piscina. Se llenó de un légamo verde y los clientes ya no pudieron usarla. Ya no arreglé más grifos ni puse más azulejos ni hice más retoques de pintura. Bien, la verdad es que estábamos empinando el codo a conciencia. Si bebes en serio, la bebida exige una gran cantidad de tiempo y de esfuerzo. Holly tampoco registraba a los huéspedes como es debido. O les cobraba demasiado o cobraba menos de la cuenta. A veces ponía a tres personas en un cuarto con una sola cama, y otras a una sola persona en donde la cama era enorme. Había quejas, cómo no, y a veces hasta hubo gritos. La gente liaba sus bártulos y se iba a otra parte. Y lo siguiente fue una carta de la dirección de la empresa. Y luego otra, certificada. Hay llamadas telefónicas. Alguien va a venir de la ciudad. Pero hemos dejado de preocuparnos: las cosas están así. Sabíamos que nuestros días estaban contados. Habíamos echado a perder nuestras vidas y nos estábamos preparando para recibir la sacudida. Holly es una mujer inteligente. Fue la primera en saberlo. Entonces, aquel sábado por la mañana, nos despertamos después de pasarnos una noche dándole vueltas a la situación. Abrimos los ojos y nos volvimos para miramos el uno al otro. Los dos lo sabíamos, desde entonces. Habíamos llegado al final de algo, y la cuestión era encontrar. El modo de empezar otra vez. Nos levantamos y nos vestimos, tomamos café y decidimos discutirlo. Sin que nada nos interrumpiera. Ni el teléfono ni los clientes. Fue entonces cuando eché mano del Teacher’s. Cerramos con llave y nos subimos aquí, con hielo, vasos, botellas. Antes que nada vimos la televisión en color y retozamos un poco y dejamos que el teléfono sonara abajo. Para comer, fuimos a sacar de la máquina patatas fritas al queso. Teníamos esa extraña sensación de que, ahora que nos dábamos cuenta de que ya había sucedido todo, podía suceder cualquier cosa. —¿Y cuando éramos unos chiquillos, antes de casarnos? —pregunta Holly—. ¿Cuando teníamos grandes planes y esperanzas? ¿Recuerdas? Estaba sentada en la cama, abrazándose las rodillas y sosteniendo el vaso. —Lo recuerdo, Holly. —No fuiste el primero, ¿sabes? El primero fue Wyatt. Figúrate. Wyatt. Y tú te llamas Duane. Wyatt y Duane. Quién sabe lo que me estaba perdiendo durante aquellos años... Tú lo eras todo para mi, como en la canción. Digo: —Eres una mujer maravillosa, Holly. Sé que has tenido oportunidades. —¡Pero no aproveché las de esta clase —se lamenta—. No era capaz de salirme del matrimonio. —Holly, por favor —corto—. Basta ya, cariño. Dejemos de torturarnos. ¿Qué crees que podríamos hacer ahora? —Escucha — dice—. ¿Recuerdas aquella vez que llegamos a una vieja granja, más allá de Yakima, pasado Terrace Heights, cuando recorríamos en coche los alrededores, y estuvimos en aquel pequeño camino de tierra y hacia calor y había mucho polvo? ¿Recuerdas que seguimos y que llegamos a aquella casa vieja y preguntaste si nos podían dar un poco de agua? ¿Nos imaginas a los dos haciéndolo ahora? ¿Ir a una casa a pedir un vaso de agua? "Aquellos viejos estarán ya muertos. Uno al lado del otro, por allí, en algún cementerio. ¿Recuerdas que nos dijeron que pasáramos a tomar pastel? ¿Y que luego nos enseñaron los alrededores? ¿Y que había un belvedere allá atrás, andando un trecho? ¿No era allá atrás, bajo unos árboles? Tenía un pequeño techo puntiagudo y se le había ido la pintura y sobre los escalones crecía maleza. Y la mujer contó que años antes, quiero decir muchos años atrás, solían ir tipos a tocar allí el domingo, y que la gente se sentaba a escuchar la música. Yo pensé que también nosotros estaríamos así cuando nos hiciéramos viejos. Con dignidad. Y en un sitio fijo. Y que la gente vendría a nuestra puerta. Así, de pronto, no sé qué decir. Luego se me ocurre: —Holly, también recordaremos todo esto un día. Diremos: ¿te acuerdas del motel con toda aquella mierda en la piscina? —pregunto—. ¿Comprendes lo que digo, Holly? Pero Holly sigue sentada allí en la cama con el vaso. Veo que no, que no entiende. Voy hasta la ventana y miro a través de la cortina. Alguien grita algo allá abajo y zarandea la puerta de la oficina. Me quedo donde estoy. Ruego para que Holly haga algún gesto. Ruego para que se me manifieste. Oigo como arranca un coche. Luego otro. Proyectan los faros sobre el edificio y, uno después de otro, se retiran y se sumergen en el tráfico. —Duane —dice Holly. También en esto tenía razón ella
viernes, 1 de abril de 2016
- Te gusta?
- No se, en mi sueños es como me encanta que sea , con una sonrisa me enamora luego despierto y es completamente diferente lo único que no cambia es su sonrisa sigue siendo la misma que me fascina pero aquí entre los dos simplemente digamos que NO. :(
lo prefiero en mis sueños hay es como me gusta
- No se, en mi sueños es como me encanta que sea , con una sonrisa me enamora luego despierto y es completamente diferente lo único que no cambia es su sonrisa sigue siendo la misma que me fascina pero aquí entre los dos simplemente digamos que NO. :(
lo prefiero en mis sueños hay es como me gusta
jueves, 31 de marzo de 2016
martes, 29 de marzo de 2016
domingo, 27 de marzo de 2016
sábado, 26 de marzo de 2016
jueves, 24 de marzo de 2016
miércoles, 23 de marzo de 2016
The Heart Wants What It Wants Lyrics
-Selena Gomez
21/03/2016 - 23/03/2016
Derechos de autor.
martes, 22 de marzo de 2016
Bueno hermosuras por si no se han dado cuenta en la parte izquierda de mi blog aparece una encuesta la cual me fascinaría que respondieran si se llega al fin de esta encuestas y no hay ningún voto espero una repuesta como "a nadie le importa, vaya y adopte un perro" jajaja si eso sucede prometo tomar una foto a la respuesta para que vean esta gracia jaja que descansen.
Canción la cual habla sobre lo que se piensa, canción que debe ser escuchada por todo el mundo, en este mundo esta mejor visto un corrupto que un graffiti , eso es abuso de poder lo cual narra esta canción este *Rap conciencia* para todas las naciones simplemente hay que decir:
¡ ya paren de hacer maldad por ser la autoridad nos quieren controlar con su abuso de poder somos la juventud no somos como tu siente la multitud del pueblo !
-GABYLONIA.
Hay tantas cosas que tengo por contarte, parecidas a las que te conté en el pasado, necesito contarte así que hablemos ahora.
Recuerdas el 30 de octubre del 2014?, no?, yo si y muy bien , ese día fue cuando empezó todo este infierno al cual me he acostumbrado poco a poco. Todo comenzó con un grito del segundo piso diciendo " levántate y ven a desayunar ¿o es que no quiere desayunar? " yo como siempre me desperté y grite " ya voy " mire en el celular de mi padre facebook haber si ya te habías conectado como siempre a las 8:30 am , no lo estabas así que serré y me fui a cepillar los dientes y luego a desayunar, en el desayuno mi nana me dijo ya consiguió los zapatos (para el baile que teníamos ese día) así que yo le dije que no y ella me dijo "coma rápido para ir a comprarlos" y yo acepte , cuando termine de comer fuimos a alquería de la fragua ,por la cuadra de Guillermo los compre, luego volví a mi casa y mire otra vez mi facebook donde me habías dejado tres mensajes en los cuales me informabas que te irías a pie al lugar donde bailaríamos, mi tía muy amable me llevó al lugar del encuentro donde me encontré con Monica Castañeda la cual no conocías, mi tía y mi nana se fueron así que yo empecé a hablar con Monica sobre vos como lo hacía con todos, luego entramos a donde bailaríamos y hay nos encontramos, recuerdo que tenias una gorra negra de Kevin con la cual te veías muy chistoso y raro, tu mamá como siempre se quedo a verte bailar y tu me dijiste que ella estaba hay justo en diagonal a nosotros yo muy asustada te sonreí y me puse roja de la pena bueno en fin ya todos bailaron y cuando yo pase que fue casi a lo ultimo llego mi nana a verme algo que me dio mucha alegría por que en mi vida por lo general nadie estaba en esas insignificantes cosas pero en fin cuando mi nana te vio te miro muy mal y yo le dije " no lo mire así el no es un ñero solo tenia que bailar algo muy parecido ". Todo termino y nos fuimos para nuestras casas al llegar empecé a hablar con vos me dijiste " SS que lindo nombre" así que yo te dije "verdad original " , dejamos ese tema a aparte y empezamos a hablar de bobadas y lo de siempre.
Al otro día 31 de octubre del 2014 en nuestra escuela tuvimos una reunión en el salón comunal de Carvajal Osoreo el cual quedaba frente a un parque, vos, Guillermo y yo no entramos y fuimos a tu casa a jugar xbox 360, cuando entramos tu tío me dijo "Hola Luz" algo que me causo risa ese día fue donde obtuve mi recuerdo mas preciado, en Febrero del 2015 no recuerdo que día exactamente mencionaste algo que convirtió el 31 de octubre del 2014 en el peor día.
Al trascurrir del año 2015 empece a extrañarlo y poco a poco viendo como tu cambiabas convirtiéndote en una persona completamente diferente a la que yo conocí, con ese cambio mi corazón se fue volviendo poco a poco de piedra y empece a discutir con mi familia bueno de hecho con todos me encerré en una habitación llena de demonios hasta el punto de no conocerme enterré mis sentimientos junto a ti. Ahora vivo con mis demonios ardiendo en una habitación llena de música, hoy te recordé de nuevo y también recordé la razón por la cual mi corazón se volvió una piedra. Gracias por escuchar de nuevo como siempre y ojala algún día puedas leer este contenido.
Helena Velandia DM la mia firma.
Helena Velandia DM la mia firma.
lunes, 21 de marzo de 2016
Justin Bieber - Love Yourself Lyrics
jueves 17/03/2016 - lunes 21/03/2016
https://www.youtube.com/watch?v=TMSIR210mRg
jueves 17/03/2016 - lunes 21/03/2016
https://www.youtube.com/watch?v=TMSIR210mRg
sábado, 19 de marzo de 2016
viernes, 18 de marzo de 2016
Una de las razones por las cuales no quería sentir nada es por esto . por que no quería esperar hasta las 04:00 am y no poder dormir, por que no quería despertar con los ojos inflamados por que me acosté haciendo llover en mi almohada, por que no puedo evitar saber sobre usted, por que veo como su corazón no late por mi y específicamente por que no quería seguir lastimando me y lastimando a las personas que me quieren ,con mis acciones, con mis palabras . exactamente como lo he hecho antes y lo peor es que la culpa no es suya es mía por jugar con fuego sin recordar que tengo cicatrices de quemaduras.
-Rocommencer.
jueves, 17 de marzo de 2016
domingo, 13 de marzo de 2016
jueves, 3 de marzo de 2016
martes, 1 de marzo de 2016
domingo, 7 de febrero de 2016
sábado, 6 de febrero de 2016
viernes, 5 de febrero de 2016
TOLERANCIA
Algunas veces en la vida Dios te dice "ALTO, confía en mi todo va a estar bien no reacciones como siempre" .
Pienso que todos los seres humanos debería pensar así siempre ; así se triunfa en la vida
Y un consejo para lograrlo sería realizar manualidades como el crochet.
jueves, 4 de febrero de 2016
ENTENDIMIENTO
En la vida cotidiana hay siempre obras de arte como cuando caminas por la calle y ves graffitis en las paredes de la ciudad.Hay personas que dicen ¡oh tan hermoso! y otras dice que es vandalismo lo que pasa es que no saben distinguir entre el ARTE y el VANDALISMO , Hay que pensar antes de hablar, y hablar con conocimiento de lo contrario te mentirán y no sabrás quien te dice la verdad . FIN.
martes, 2 de febrero de 2016
Sueños por cumplir
En Colombia cada joven al cual le gusta la música urbana tiene que combatir contra viento y marea , tienen que recibir criticas o ser llamados ladrones simplemente por su vestuario o por la música que les gusta apuesto a que este es un tema mundial , por eso quiero decirles que este personaje con nombre artístico "Dos Esquinas" a tenido que pelear contra el mundo pero aun así tiene un sueño, una meta, un trabajo en la música el cual es mejor que ser un político corrupto que en verdad roba a gente pobre espero les guste su música.
lunes, 1 de febrero de 2016
Saludo
Hola queridos este es un blog con el cual les voy a enseñar la riqueza del arte que hay en Bogotá-Colombia espero les guste
Siempre les dejare un URL con una canción recomendada sobre el talento del arte que hay en Colombia (Cada Semana)
Hello dear this is a blog which will teach them the wealth of art that is in Bogota-Colombia hope you like
Always fails them a URL with a recommended song on the talent of art that are in Colombia (every week)
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